sábado, 10 de marzo de 2012

ILIII

Una mano,
me saluda y no veo su rostro
me siento extraña bajo este cuerpo

Quisiera bañarme en tus costas,
arroparme en tus tierras
y yacer en tus mares
Sepultarme bajo tus ojos
ver las rocas cerrarme el paso del sol

Dejarme llevar por la corriente

Sentir el agua recorriendo todos los resquicios de mi cuerpo
de mi piel
dejar la ropa en la orilla
toda la ropa
todos los prejuicios

No hay sed en esta cueva
no hay hambre
No hay nada más que tú y yo

Asusta encontrarse con la realidad.

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