jueves, 28 de junio de 2012

.,

Porque un día volveré la vista atrás,
y mis pisadas se habrán borrado.


Pero no será hoy, ni tampoco mañana.

lost in transition

No puedo pensar, no puedo actuar,
caminar es como seguir un camino,
siempre establecido, nada espontáneo.
Yo quiero correr, por lugares
por los que nadie ha corrido.
Yo quiero llorar y gritar fuerte
en un lugar donde nadie pueda oírme.
Yo quiero quitarme de encima hasta la piel.
¿No querías verme desnuda?
Pues acompáñame.
(Si te atreves...)

cold against heart

El frío, un ungüento ajeno que tersa la piel,
que la cubre como la crema hidratante,
que penetra y cala tan hondo como ésta.
El frío, ¿un sentimiento o una sensación?

Desearía unos brazos para salvarme de él,
que me estrechen, que me lo quemen

me 'n' myself indoor

Mi piel se ha vuelto un escudo
y yo me vuelvo y pienso
esto no es seguro
no
que no puedo salir
y tampoco dejar entrar
y luego recuerdo
intentarlo me lo hizo crear

lunes, 25 de junio de 2012

Un beso en la mejilla rosada no calma el clamor del interior
un simple contacto a veces es más que eso pero el recuerdo es siempre el de un contacto

sábado, 23 de junio de 2012

jueves, 14 de junio de 2012

;..,

Felicidad, ese gusano travieso que se entretiene jugando en mis entrañas,
cantándole a la luna y silbándole a los caminos desiertos con una sonrisa en los labios.
Felicidad, una ilusión efímera que clama por salir de nosotros y dejar la piel atrás y elevarse más alto que el cielo.
Y yo, sin saber lo que era;
y yo, sin poder retenerla.

jueves, 7 de junio de 2012

.,.,

Bajo un manto estrellado se esconde un rostro de labios sellado,
una mirada esquiva y aparentemente fría, cansada.
Bajo un cielo encapotado, una niña que se ha perdido,
busca el mapa de la vida y solo encuentra caminos tortuosos y desolados.
No la llames, que no te escucha, no la guies, que no hay camino,
que un ciego siempre cree ver algo entre las sombras..

N.2

No quiero imaginar que poco a poco mis tormentos se dibujan claramente ante mis concavos ojos convexos. De mil maneras veo y de mil maneras soy ciego. No puedo evitar cambiar un destino que puede agradarme o no, debo intentar encontrar el agrado en el aceptarlo. Aceptar mi destino será crearlo, porque si lo acepto es que me agrada, si me agrada es que lo decidí. Si puedo decidir, decido, y acepto lo decidido, porque lo quise yo. Mis tormentos se tornaran instantes eternos, mis debilidades, fortalezas, y resurgiré como un hombre nuevo, como una dirección nueva y certera...

N.1

La gota dejar que caiga sobre la yerma tierra,
y dejar suspirando el mundo con un largo bostezo,
decir sí a todo lo que ha de ocurrir, como si lo desearamos.
Desearlo, porque debemos enamorarnos del destino,
y tornar el bostezo en un nuevo aliento.

.

La relatividad es un punzón de mil filos

,.

Frío, un lamento,
arrepentimiento,
y un latido incesante
que pide que cante
y promuevo el silencio.

¿Por qué mi corazón calla
si mi alma araña
las paredes que la retienen?

¡Oh, cuantas noches sin luna!
¡Oh, cuantos soles ardientes eternos!

Si pudiera abarcar el firmamento,
cantaría con la voz del universo

.,

Un lamento me desgarra el pecho,
me devuelve el seso y me tuerce el gesto;
¡Son muchos los que quieren verme arrodillada!
Pero no lo consiguen ni con dentelladas,
pues yo les digo:
¡desgarran carne pero no tocan hueso!

La palmadita de la estima enmascarada

Vuestra mano se posa en mi hombro y vuestros ojos en los míos cuando me felicitais.
La palmadita en la espalda viene después, cuando me decís que he hecho muy buen trabajo.
Asiento con la mirada perdida, porque lo prefiero a volver a encontrarme con vuestros ojos,
bolitas negras entornadas que esconden algo que no intentan exteriorizar
y no es precisamente la estima, que no, que lleva una máscara encima.
Y recojo el boletín, me lo meto en el bolsillo, siento como quema através del forro del abrigo,
como pesa más que el montón de libros a mi espalda cuando bajo las escaleras...
Y alguien me sigue, oigo sus zancadas tras de mí;
una palmadita en la espalda
(Huir corriendo)

.,

Cuando hundo mis pies en la arena me confundo con ella
soy un mar de pequeños granos de tierra que se funden con el agua del mar,
que se vuelven corrientes malignas y destructivas, feroces, poderosas,
y mis dientes de hierro se vuelven trémulos y espumosos bostezos
en el crepúsculo de un día interminable que acaba en una playa desierta y muerta.

El cojo

El cojo que tropieza con la vista por todas las partes de mi cuerpo
el cojo que no sabe caminar sobre mi piel y entretenerse con mi cabello
el cojo que tiende la pata estirada sobre la almohada mullida
solo para quejarse de sus dolencias descapacitadas.
Y mi corazón se pregunta si es cojo también sobre el cuerpo de los demás
si su mirada tropieza con la de los demás.
¿Es solo cojo conmigo? ¿Finge su incapacidad?
Y mis ojos no cren que tropiece una y otra vez,
con la misma piedra, con la misma persona;
de nuevo el cojo se define por cojear.

jueves, 31 de mayo de 2012

Monocromías y colores perdidos

Las monocromías alteran mi sueño;
son molestas, las desapariciones de los colores más bellos.
Tus palabras retumban aun en mis oídos cuando abandono la consciencia.
Es como oír brollar el agua de una fuente seca.
No es real, tu voz es lo que desearía y no es.
Tener que aguantar esta monocromía,
esta monotonía de mis sueños y,
por consecuente, de mi vida,
acaba con las ganas de pintar mis días con algo más de color.

Metamorfosis

Cambiado mi cuerpo en un caparazón abombado,
no me siento asustado, estoy complacido de ser, por una vez, inservible.
De no servir a un trato egoista que me exprimía como una naranja ya seca.
Como una naranja amarga.

Ahora dejo que mi estado anímico transpase mi piel,
que el escarabajo que llevo dentro lo lleve fuera.
Que esta metamorfosis les haga abrir los ojos
y ver en lo que me han convertido.
En lo que seré aun cuando muera,
sin recibir ni un ápice de lo que di algun dia.

.,

Un asustado lechón cubierto de barro se aproxima,
está asustado de mirarse al espejo,
creyó ser una ondeante cortina,
pero no se dio cuenta de que está preso.
Preso en esa superfície reflectante.
No se ha dado cuenta aún
de que es un mísero, mísero cochino.

martes, 29 de mayo de 2012

Bum bum. Bum bum

Bum bum. Bum bum.
Un corazón que tengo y no pedí.
Un viejo amigo mohoso entre las paredes de mi piel.
Aun late, aunque ya no lo escucho.

Bum bum. Bum bum.
Parece que quiere salir,
que quiere salir corriendo bien lejos.
Y me pregunto,
¿Como dejo de hacerlo preso?

lunes, 14 de mayo de 2012

Las nubes sangran

Hoy las nubes sangran y su lluvia escarlata moja mi piel,
la cubre de un manto reseco y coagulado que me pesa en los hombros.
"Otro día igual que ayer" dicen muchos, y empiezan a creer que lloverá cada día sangre.
Si lo hace muy a menudo temo que volverán a creer que eso será para siempre,
igual que deberían haberlo sido las nubes que llovían agua.

Lo que nunca podré decirte

Lo que nunca podré decirte es más que un secreto,
más que algo que deba ocultarte.
Es parte de lo que empiezan a significar la aceleración de mis latidos,
la convicción de que algo no va bien.
De que no debería pasarme esto.

Lo que nunca podré decirte podría decírtelo en silencio,
pero tampoco me atrevería a eso.
Lo que nunca podría decirte podría dejar de existir en cuanto lo dijera,
cuando mis labios articularan las palabras prohibidas para mis oídos.
Quizás al formularlo me daría cuenta de que todo lo que siento es falso.

Quizás al formularlo me convencería de que no era tan importante,
de que no había por qué preocuparse.

Pero no puedo contarte mi secreto,
y eso es parte también de mi cruz.

martes, 8 de mayo de 2012

La intuición de un principio de sentimiento reprimido

Siempre te busco, no obstante, casi nunca te encuntro.
Las cosas que sé realmente de ti son muy pocas,
la mayoría de ellas triviales.
Sin embargo, me gusta repetirlas en mi pensamiento,
una y otra vez, hasta que se tornan algo así como
una idealización de ti, de lo que podrías ser pero no eres.
En ese momento yo misma me digo que debo dejar de pensar esas cosas,
pero luego pienso en porqué, porqué debería parar,
y la mayoría de argumentos a favor de reprimirme son banales,
simples convenciones que, en realidad, no tendría porqué respetar.
Pero aún así no hago nada, sigo idealizándote en silencio,
desde mi escondite mudo y, al parecer, imperceptible a ojos ajenos.
En ese lugar es posible sentirse seguro, pero también solo.
Es allí donde suelo ver con claridad que intento reprimirte,
expulsarte de mí para que abandones mi mente,
acallar ese principio de sentimiento que no deseo que germine,
porque será el germen que acabará conmigo de una vez por todas.
Curiosamente, cuando estás más débil,
más probabilidades tienes para atraer demás inoportunios...

El ojo que todo lo ve se ha quedado ciego

Un eje que cruza la tierra de lado a lado,
de firmamento a firmamento,
todo lo controla y todo parece rememorarle.
El ojo que todo lo ve lo ve todo porque así ha sido,
desde siempre y para siempre,
porque así está escrito.
Pero el eje que cuadricula el mundo y lo compartimenta,
lo hace tan accesible y comprensible,
se ha desestabilizado, y sus coordinadas no son más que
fantasiosas brújulas buscando nortes imposibles.
Esa organización perfecta ya no existe, si alguna vez lo hizo.
El ojo que todo lo ve se ha quedado ciego.

Nada más caer la tarde

Nada más caer la tarde mis ojos escuecen por perder el sol,
que antes, tan cegador como siempre,
había iluminado todo lo que éstos contemplaban.
Ahora, bajo el mínimo resplandor de la luna,
todo parece más difícil de digerir.
Tu despedida, mi bipartición;
ese trocito de mí que se quedó pegado a tu cuerpo,
como un niño desamparado se aferra a una madre.

Nada más caer la tarde, mis pensamientos se tornan negros,
más tenebrosos que los resquicios secretos de una tentación.
Y la luna se pasea delante de mí durante la noche,
en su camino en el firmamento, parece acercarse.
La saludo con una sonrisa cansada, de tanto esperarla,
y dejo que su blanquez me bañe el rostro y lo torne de plata.

Es cuando más pienso en ti, en como solías llamarla madre,
porque, más que nadie, comprendía ella tus penas.

El peligro de sonreír

El peligro de sonreír es creerse las sonrisas,
poder controlarlas, porque no deberíamos hacerlo.
Las sonrisas deberían governar nuestros rostros sin problemas,
pero sus totalitarismos sobre nuestros labios a veces sacuden nuestro entendimiento.
(¿Por qué sonreí, si no quería? Me ruboricé y pareció percibirlo...)
El juicio se nubla cuando una sonrisa hace acto de presencia,
bajo las cortinas rosadas de tus labios, esos dientes blancos.
Un atisbo de consciencia te dice que no debes fiarte de ellas,
pero las sonrisas siempre agradan, y a menudo defraudan.

Un suspiro congelado y el error de regalarse

Un suspiro congelado en una retina ciega,
la expiación de un sueño de niña bailarina, de niño cowboy;
como las horas pasan sin más dilación,
mientras yo escucho tu canción.

Más tarde aquel suspiro regresa a mí,
más fuerte, con más razón;
me recuerda cuando aún podía tenerte.
Pero nunca quise,
porque tu posesión me pareció un delito que,
sin embargo, a ti no te costó conceder a cualquiera.

Universo paralelo de una herida incicatrizada

Como una nube, yo me muevo en el silencio de un universo paralelo.
El cielo es mi mente azul, sin nada más que mi nube, que tu luz.
Las horas y los días se confunden en años, en siglos.
El tiempo se vuelve no-tiempo y tu esencia se pierde en su inexistencia.
Y parece que ya no pasa, que no pasan las horas, ni los días,
que tu falta es algo inexorable, inabarcable.
Que pareces estar y sin embargo no estás,
y eso es peor que creerte perdido para siempre.
Porque el recuerdo abre una y otra vez una herida incicatrizada,
y esa es la misma razón por la que nunca sanará.

Incontinencia verbal

Un verso afilado para ti,
para que al intentar sostenerlo te cortes,
un milión de palabras envenenadas,
sin comas, sin pausas;
el discurso es entretenido,
si más no, atrevido,
y una vez empiezo no puedo parar.
Incontinencia verbal.

Estudiados todos mis gestos,
aunque descontrolados los versetos,
tus labios lidian palabras
que mis oídos no quieren escuchar.
Ni siquiera me detengo a respirar.
Cuchillas bien lijadas,
perfiladas para encontrarse con tu piel,
para rasgarla y sentirla estremecer.
Incontinencia verbal.
Desasosiego.
Mas callarme no puedo.
Incontinencia muda
silencio verbal.

viernes, 20 de abril de 2012

Luna de Agosto

Quema en mi piel tu luz,
tu más ligero suspiro me azota como una oleada de miedo,
como si saber que estás a mi lado fuera verse entre la espada y la pared.
Una encrucijada de lo más cruel, algo que se debe afrontar, sí o sí.

La luna de Agosto parece que oculta mi rubor,
cuando me tomas la mano, cuando dices que te gusta verme hablar,
escucharme contarte lo que pienso, las rarezas de mi mente,
tan secreta para los demás, tan hermética.
Pero tú sabes más de lo que sé yo de mí,
y la luna también, porque creo que ella es la única que puede contar lo que ocurre.
Ella sabe hablar de eso, con su luz, iluminando justo tus labios.
Parece que lo hace a propósito.
Pero yo finjo que no me doy cuenta, igual que cuando creo sentir algo,
el más mínimo atisbo de sentimiento, y lo pongo instantáneamente en cuarentena.
Intento erradicarlo de mí, extirparlo.

Pero quizás bajo la luna de Agosto no puedo evitar que eso ocurra,
bajo su luz parece tan fácil intentarlo...
Dejarse llevar por una vez, pero yo no soy así, ¿no?
¿O es que a mí también pueden atraparme estas arenas?

Un caramelo envenenado

Un caramelo dulce tras el chasquido del papelito que lo envuelve,
un crepitoso papelito verde, brillante.
El sabor es dulce en mi boca, la llena de azúcar concentrado.
Lo noto en mi lengua, en mi paladar.
Es tan agradable que pronto olvido lo que estaba pensando,
sólo concibo su dulzor en mis labios.

Luego, tras un breve mecanismo activado en mi mente, lo recuerdo;
eres tú quien me lo ha tendido.

La verdad más oculta es a la vez la más suculenta

Me gusta mordisquear tu superfície sensible,
notar como mis dientes se clavan en tus argumentos,
sentir como he rasgado un ideal de esos que te gusta defender.
Que, de algún modo, te he vencido.

Me gusta creer que si sigo mordisqueando pronto no quede ni hueso,
que revalorices tus palabras.
Es así como se aprende, ¿no? Hace falta valor para querer abrir los ojos.

La verdad más oculta es a la vez la más suculenta,
la más profunda, la más violenta.
La verdad, si existe, tiene que ser así.
Simple, decisiva.
Devastadora.

Porque decidimos con el entendimiento,
¿o cuando lo afirmo miento?
A veces no sé si mi moral me ayda o me destroza.

De todos modos sigo mordiendo, reduciendo tus elementos,
buscando los más verdaderos, lo más suculentos.

jueves, 19 de abril de 2012

El agua

Sumergirme es a menudo peligroso,
perder de vista la superfície,
casi tocar con la punta de los pies las rocas del fondo del lago,
casi perderme entre sus aguas más oscuras, más profundas.
Respirar allí no es fácil, no es fácil aguantar la presión,
puede que, incluso, alguna vez sientas que te debilitas notablemente,
que te cansas y casi se te cierran los ojos,
que todo es tan distinto visto desde bajo el agua...
Y entonces cuesta decidir moverse, regresar a la superfície,
a los ya tan conocidos colores, a la textura del aire,
y muchas veces, aunque pueda sonar estúpido, preferirías quedarte bajo el agua,
envuelta en tonos azules, esos que lucen tanto en tu piel,
el nos pliegues de tu cuerpo, en tu rostro...
Tu cabello está tan suelto a tu alrededor que te parece que la gravedad no existe,
que el tiempo se detiene, que ahí fuera no hay nada, que solo tu y el agua sois más que nada.
Que ella te muestra el camino, que la luz a través de la superficie te ilumina el objeto de tu inquietud.
Pues yo te digo que yo también me quedé debajo del agua, que yo también deseé poder detener el tiempo,
pero que a veces hay que volver a respirar aire, llenar los pulmones, y revalorar lo que se tiene en la superfície...¿no? ¿O no? Puede que no.

viernes, 13 de abril de 2012

La compañía de uno mismo

Sentirse sólo no debería ser un problema,
pero inevitablemente lo es.
Sí, es cierto, aunque muchos lo duden.
Quizás es que no he estado nunca completamente sola,
quizás es que no me atrevo a quedarme sola conmigo misma.
Ese es el miedo, el miedo que nos empuja a depender de los demás.
Si afrontáramos lo que somos no dependeríamos de esa estúpida variable.
Si pudiéramos despojarnos de todo lo que es insignificante, de esos detalles que ocupan horas y horas de nuestros pensamientos.
¿De verdad merecen mi tiempo?
¿Qué es mío si aún no comprendo qué soy yo?
¿Tengo derecho a poseer algo?
¿Es importante hacerlo? ¿Tener algo y decir "es mío"?

The nightmare de Heinrich Füssli





Mi pecho intenta acompasarse bajo un cargante peso,
parece que me obstruye la respiración y no puedo sumergirme en la dulce noche.
No sin despertarme nerviosa, con el pelo enganchado a la cara, sudorosa.
Intento recordar lo que soñaba pero mi mente ha decidido desvanecer mi sueño, evaporarlo casi por completo.
Únicamente recuerdo que me creía ahogar, que el pecho me presionaba las costillas, que una nube de oscuros rostros se aproximaba a mí cantándome una nana de los más siniestra.
Para que intentara dormir.
Pero yo no podía,
pero yo no puedo.

El beso de Klimt

Un beso en la mejilla que se extiende en un corriente devastador por todo mi cuerpo,
¿qué es de mí si te apartas siquiera un poco?
Me retuerzo como pensando en pedirte que te quedes,
pero no puedo alcanzar las palabras, sólo ese contacto suave en mi mejilla y lo demás se olvida, lo demás no importa.
¿Cómo pedirte que te quedes si no podré retenerte?
¿Cómo responder a esto si estoy paralizada?
¿Cómo imaginar que el tiempo corre en mi contra, si parece que acaba de detenerse?
Intento retenerlo conmigo, secuestrar el tiempo, hmm, eso me gusta. Taparle la boca para que no chille, para que se ponga de mi parte. Imaginarnos en medio de una luz dorada, tú coronado y yo cubierta de flores, como Apolo persiguiendo a Dafne.
Yo seré un laurel inanimado, un eterno árbol imperecedero esperando tu regreso, con las mejillas sonrojadas, con los ojos cerrados.
Un beso, un simple beso,
pero qué fácil es perderse en él...

LXI

No me gusta el alquitrán en mis pulmones,
como manchas negras incrustadas en el andamio entre mi corazón y estos dos órganos tan peculiares.
No sé como la sangre aún bombea, como se reparte por todo mi cuerpo.
Imagino obstrucciones coaguladas, pequeñas aglomeraciones de sangre reseca y negra,
más densa que la savia que sangran los árboles.
Poco a poco puede que me crezcan las hojas, desde mi interior hacia fuera,
por los orificios de mis orejas, al abrir la boca...
Convertirse en un árbol de alquitrán y azufre,
ser un ser mitad hombre, mitad vegetal y mitad basura.
Sentirse relleno de mierda, de pura mierda.
De savia vieja, de sangre sucia.
Y pensar en arrelar en una tierra mejor, en limpiarse las venas.
Que quizás más bien tarde que nunca, pero vaya si es tarde...

LX

Intento no pensar en ti, pero siempre que se cruzan nuestras miradas,
aunque sé que para ti no es lo mismo, para mí el mundo se acaba.
Los nervios me retuercen el estómago y no me ayudan con las palabras,
demasiada suerte tengo si consigo que no me tiemble la voz.
Sé que lo que siento es imposible, quizás es por eso que me conciencio en apartarlo de mí,
en discriminar esos pensamientos.
Siempre digo que yo no sé que es el amor, si lo supiera intentaría hacer algo mejor con él,
pero el amor no se puede controlar cuando se desconoce, y cuando se conoce, sin duda le controla él a uno.
No se puede escapar de sus garras, el amor se aferra a uno con una fuerza que no tiene nada más,
ni siquiera la gravedad.
Me recuerda a las crestas de las olas, que se dirigen sin remedio a la colisión con las rocas.
Y no tienen otro destino que ese, porque para eso les impulsa su fuerza; para estimbarse.
Y yo tengo la sensación de ser una ola a la deriva, a la espera de ese gran golpe.
Quizás me convenzo sin exito de que las rocas son nubes esponjosas,
que cuando llegue a ellas me acogeran como un grato visitante.
Pero qué ciega, siendo ola solo tengo un destino posible;
la autodestrucción contra esas rocas.
Y no hay marcha atrás.
Y tus ojos cada vez los tengo más gravados en mi retina, como si quedarme ciega no bastara para olvidarlos.
Tengo la sensación de que me perseguirían hasta que olvide mi nombre, hasta que lo olvide todo.
Pero...un momento.
Había olvidado que para ti no es lo mismo. Que si me miras pronto desvías la vista hacia otra cosa, seguramente más importante, seguramente más interesante.

Así que las rocas ignoran a las olas, y las olas solo pueden mirar a las rocas, esperando que el golpe no duela.
Que no duela demasiado.

LIX

Yo no puedo odiarte, si eso ocurriera sin duda el mundo estaría loco,
lo que sí está en mis manos es ignorarte, reducirte a un mínimo espacio dentro de mí.
De ese modo, poco a poco menos doloroso, quizás pueda deshacerme de ti.
Me haces tanta falta que necesito alejarte de mis pensamientos.
Necesito que no existas para mí.
Pero a menudo me asalta una duda;
¿Y cuando lo consiga? ¿Qué habrá entonces?
¿Qué será de mí sin ti?

LVIII

Si obrar a mi manera fuera un pecado ardería en el infierno sin duda,
mas si de adorarte se tratara, ganaría cielo y paraíso.
De igual modo o de cualquier otro nuestro destino está escrito,
si más no, por estas palabras.

Yo no podré tenerte, pero tampoco impediré que otro lo haga,
mi deseo es mantenerme bien lejos de ti,
para que no puedas manejar mi corazón como quien maneja una sartén.
Si los movimientos son bruscos, a menudo te quemas,
y yo ardo tan rápido...

Bajo el manto de mi velo, con el que he decidido cubrirme,
me siento apartado de ti, como en una pesadilla eterna.
Pero desde aquí por lo menos puedo verte.

Aunque no pueda tocarte.
Aunque no puedas oirme.

domingo, 1 de abril de 2012

La noche caprichosa

La noche, caprichosa, que nos mira desde el cielo.
La noche, que curioso, igual que cuando nos dimos el primer beso.
Es extraño recordar tus labios, suaves y cálidos contra los míos.

No creo que pueda recordarlo con la misma nitidez.

La noche, caprichosa, nos recuerda que nos queríamos.
¡Qué mala es! Nos recuerda los buenos tiempos.

Pero yo la miro y mantengo la esperanza de que tú,
estés donde estés, la mantengas también.

viernes, 30 de marzo de 2012

Negro

Los logros aplastados,
cuatro cuadros colgados en el cuarto,
oscuro, tétrico, mal decorado.

Los logros aplastados,
mal logrados, de hombres desquiciados.
Los logros desgarrados,
sueños desechos, manos rotas.

Bajo las uñas pintura seca,
los ojos oscuros, llenos de sombras.
Demasiadas sombras, no se puede pintar un cuadro negro.


¿Quien dijo que no?

Somnium

Más allá de este largo sueño hay algo de verdad en lo que recuerdo
La historia de la Humanidad me ha sido revelada como un camino que debo seguir
Como algo que debo mostrar
Es difícil conseguir respuestas de preguntas vacías,
de interrogantes infinitos, inabarcables.

Es difícil contestar si fue real,
si no lo fue.
Si fue algo o todo fue cosa de mi imaginación.

Creo que mi mente ha hablado por todos.
Que lo que he vivido durante tanto tiempo ha sido por alguna razón.
Que mi misión es comunicar estudiar la Humanidad a partir del patrón que se me ha dado.
Pero no es fácil hacerlo solo.
No cuando antes tube ayuda, cuando conocí a gente que ahora son sombras incorpóreas,
perdidas en algún rincon recóndito de mi memoria.

Mi nombre no era Zoe, ese era mi alias,
un alias que se volvió más real que nada que antes me hubiera pertenecido.
Zoe, ¿quién eres en realidad?

Creo que nunca fui la misma.
Primero fui Emma,
luego fui Zoe
y ahora no soy ninguna de las dos.

jueves, 29 de marzo de 2012

Crecer es mudar la piel

Mudar la piel es bueno,
dejar ese manto maltrecho que dejó de proteger
y empezó a molestar.

Mudar la piel es bueno.
Quitar lastres, levar anclas.

Despertarse nuevo tras sentirse viejo.
Caminar hacia delante,
cada vez con menos equipaje.

Sin regreso, sin mirar atrás.

Mudar la piel es bueno.

Instinto de la noche savia

La noche es savia cuando se mantiene silenciosa.
Cuando sus oscuras fauces se ciñen en los muros
y nuestros cuerpos se encuentran en la oscuridad.

La noche es savia cuando se hace eterna adrede,
cuando hace desesperar el día.

La noche es el manto perfecto para nuestros secretos.
Y lo sabemos,
así al caer la noche nos vemos.
Sin haber acordado nada.
Por instinto.

La noche con guantes de boxeo

Meciendome en la noche me siento a salvo.
Soñar siempre es un refugio.
Aún más cuando quieres escapar sea de lo que sea.

Aunque no siempre es así.
No hace mucho me atormenta incluso los sueños,
mis sueños.
Creí que eso aun podía ser mío, para hacerme libre.
Pero no. Se ha echo también con mi subconsciente.

No tuvo suficiente con mi vida.
Me robó también los sueños.

Quisiera mecerme en la dulce ignorancia de nuevo,
en el retorno a la inmadurez.
Pero la noche no me mece ya;
me golpea.

A pupil·la nua

La suor al front relluent.
La nineta dels teus ulls nua, fosca.
Podria perdre'm dins d'aquests ulls.
Perdre'm per sempre.

Una paraula ballan dins l'aire,
jugant a acariciar-me l'orella.
Dolços verins addictius.
Podries dir-me mentides i jo les creuria.
Totes. Totes.

Confio en que no les diguis.
En que no diguis res, si pot ser.
Confio en que em deixis caure pupil·la aball,
on ningú pugui trobar-me.

Ni tan sols tu.

Palabras de sangre

Gotas de sangre dibujando un camino,
esferas imperfectas resecas en el suelo.
Unas pequeñas, otras más grandes.

Un repentino sentimiento de preocupación,
el corazón acelerado.
Reaccionar antes de darme cuenta
de lo que he pensado.

Y corro, casi tropiezo por las escaleras,
no importa, no importa.
Más gotas de sangre, más grandes,
por todas partes,
un único sentimiento.
Miedo.

Llegar, verte fumando en silencio.
Escribiendo con tu sangre en una libreta.
Pareces asqueada de todo,
indiferente por tu propia vida.

Por un momento me quedo sin palabras.

Mi corazón me taladra el pecho.
Y grito, y casi no me oyes.
Te vuelves, y yo te pregunto
¿Por qué lo has echo?

miércoles, 28 de marzo de 2012

english 1

We knew we had each other
why we didn't stopped that then?
We where just stupid childs.
Now it is too late.

Cold

Insanity was a rule. Everybody abide that.
No one spoke.
Their lips where sewn because of their fear.
Fear was another rule.
And no power of decision too.
People died without speaking.

All they feel the last feeling silent.
Cold.

La joguina del pati

Les rossegades prop els meus ossos de les teves dents em distreuen
les dentades, les mossegades.
Em sento menjada, com devorada per un acte caníbal ilegítim.
El meu cos despedaçat enganxat a la vorera, com si el sol l'hagués desfet.
Sóc un nyap d'os i carn.
Els nens jugaran amb el que quedi de mi com si fessin sorra fina i pastetes al sorral de l'escola.
Seré de nou una joguina, un ninot a la sort del destí.

domingo, 25 de marzo de 2012

Elección poco fructuosa

Nadie suele regresar a un lugar muerto.
Nadie suele tampco quedarse.
Tu elección fue poco convencional.

Si te arrepientes no podrás volver.
Una vez atrás tus pasos te alejarán aún más de mí.

No podrás llegar nunca a lo que desees.
Te quedarás atrasado, siempre por detrás.
Nunca podrás elegir tu destino.
Nunca podrás vivir en paz.

La elección fue simple, facil,
vivir con ella no lo fue tanto.

.

Caminando se abre paso un mentiroso
tiene el rostro sucio, manchado de azufre.
Aun así es bien hermoso.

lunes, 19 de marzo de 2012

Canto [dark paradise-lana del rey]

Dark paradise sonando.

Las notas mudas de nuestra canción
deberían sonar el día en que te vas
como un suave acompañamiento
a los latidos de mi corazón.
Pero lo único que se oye es el silencio
que lo llena todo y no deja espacio al dolor.

Luego vendrá el dolor
cubierto de un hielo que me arderá en las venas
que despertará  mi agonía por la falta de tu voz
de tus ojos sobre los míos
y tu piel más cerca de lo que ahora está.

Extraño esa canción.
Debería sonar ahora.

La canto, para que así suene.
Hasta que vuelvas.

sábado, 17 de marzo de 2012

Una daga. Hielo.

Una daga. Hielo.
Silencio.

Tu mirada en mis ojos,
clavada en mi retina,
contorsionandose,
deformandose.

La daga en tu mano, bien sujeta.
El hielo en mi corazón,
helado como un suspiro en invierno,
como nuestros besos.

Te recordaba menos serio,
con las mejillas sonrojadas,
los ojos menos hundidos,
más brillantes.

Es difícil creer que sigues sosteniendo la daga.

Pero es así.
Y es frío.

Una daga. Hielo.

martes, 13 de marzo de 2012

La escalera sin peldaños

No busques peldaños donde no los hay,
no busques superfícies seguras,
tus pies no las encontrarán.
Te confías de que el terreno a tus pies
no cambiará nunca.
Quizás no es tan seguro,
quizás ni siquiera exista.

Caminamos en una escalera de cristal,
una escalera de incertidumbre,
bajo los pies no hay más que cumbres;
cumbres a nuestros pies.

La escalera no tiene peldaños,
no tiene astillas, no tiene mármol.

La escalera es vertiginosa,
empinada, borroscosa.

Aún así,
aun escalera sin peldaños,
sin certezas, sin engaños,
me parece tan creible,
que siguen mis pasos andando.

No busques peldaños donde no los hay

"No subas más, porque no hay más.
No busques peldaños donde no los hay.
Debes quedarte quieta, asentir a mis palabras,
no negar lo que es evidente,
conformarte.

La vida consiste en eso,
en agachar la cabeza,
en verlas pasar,
tan lejos, tan lejos,
que parezcan imposibles."

Yo no me agacho,
mi cabeza tampoco,
quedan pocas palabras
que tú no hayas manchado;
y después de eso
me sigue pareciendo
que envés de amigo
eres más maestro.

.

Beberse el aire no es bueno

Tan cerca, tan lejos

Mientras caminas,
el aire despeina tu pelo,
el sonoro vaivén de las olas
se vuelve un murmullo, un siseo.

Siguiendote las huellas,
perdiéndome en tus caminos,
dejándome ahogar por tu mar,
por tu falsa esperanza.

Te tengo tan cerca,
te tengo tan lejos,
eres un punto allá
en el firmamento.

Tan cerca,
tan lejos.

lunes, 12 de marzo de 2012

Un candado en el costado
un sinfín de redes inalámbricas
un mundo interconectado
interfastidiado
Manos manchadas de sangre,
pueblos salpicados de odio.

domingo, 11 de marzo de 2012

.

Dos tipos de personas tengo dentro de mí,
ambas hablan a través de mis labios,
a través de mi cuerpo.

Dos personas con las que no me gusta identificarme.

Una es tan rara que guarda sus lloros para ella sola,
para que nadie más los vea, para que nadie la conozca.
Así nadie la echará de menos.

La otra sonríe, casi siempre, y hace ver que no ocurre nada.
¿Es que ocurre algo? Creo que no.
Esta otra suele alejarse también, pero por fingir tener un mundo.
Aunque no lo tenga.
Aunque lo que creyó suyo no lo es desde hace tiempo.
Aunque su forteleza sean ruinas olvidadas.
Tierras quemadas.

Quizás no sea una ni otra,
quizás sea ambas.
¿Cómo puedo saberlo,
si ni siquiera me conozco a mí misma?

.

Fuerzas tiran de mí a los infiernos
a las tierras yermas
a la sed y el hambre
a la soledad.

Parece que quieren acogerme entre sus fríos brazos,
congelarme el alma, vaciarme entera.

Aún creo ser algo, tener algo que perder,
pero estoy pobre de alma,
pobre de esperanza.

Hay veces en que rendirse es lo peor que puede uno hacer
diría que casi siempre de ese modo;
si cedo, me pierdo,
sino, parece que también,
aunque no me rendiré.

Yo no soy de rendirme.

.

Mantenerse a flote es difícil cuando eres de acero

.

Leer libretas que alguien escribió en secreto nunca es bueno. Nos tientan y caemos, las consecuencias son graves. Puta curiosidad.

sábado, 10 de marzo de 2012

ILIX

Cuerpos, fríos,
congelados en un gesto.
Materiales, transformables.

Tus manos moldean lo que sea.

ILVIII

La metáfora más perfecta es muda.

Escenas in memoriam I

Recuerdo tu cabello en la brisa,
mal peinado, apenas sujeto con tu goma verde.
Tus labios articulando palabras que recuerdo dulces,
aun calientes en mi corazón, reforzándolo.

Parece que estuvieras delante de mí ahora,
observándome con aquellos ojos grandes,
con aquellos ojos valientes.

No hacía falta que te dijera nada
tú lo sabías todo de mí;
sabías lo que contestaría,
lo que no me atrevería a decir.

Era tan improbable que desaparecieras,
tan improbable que me dijeras adiós sin pronunciarlo;
aún así ha sucedido,
no sé muy bien como.

ILVII

Entre tus piernas hay un juguete
un juguete al que hay, a veces, que darle cuerda

Entre tus piernas hay un juguete
un infantil y maltrecho juguete

Quiere que juguemos
pero no sabe jugar

ILVI

Serpientes reptando como luces en el alba
como nubes oscuras hechas trizas
Sus cuerpos son más suaves que el algodón
más peligrosos que la noche espinosa
Su vientre se extiende rozándose contra el suelo
Sus ojos estan fijos en la sangre bombeando en tus venas
Las entrañas no puede verlas, pero las imagina,
imagina su sabor explosionando entre su boca
imagina la sangre coagulando entre sus dientes
su lengua chupando tu cadáver,
lamiéndolo como si fueras su cría
como si estuvieras viva

ILV

Lágirmas que deberían detenerse
quedarse en suspensión en el aire
flotar
antes que descender por tus mejillas

Ojos que deberían brillar de emoción
no de humillación
no de cansancio
no de miedo

Ya no hay miedo
ya no hay lágrimas

Deseos de ser libre

ILIV

Me araño la piel con las uñas
la rasgo para sentir algo
ya no importa si es dolor
ya no importa

Me retuerzo por las noches
como si algo me quemara por dentro
deseando que se haga de día
haciendome un ovillo en la oscuridad

Desearía una mano tirando de mi
sacándome de aquí
ayudándome

Hace tiempo que lo pido
en silencio
con los labios cosidos

ILIII

Una mano,
me saluda y no veo su rostro
me siento extraña bajo este cuerpo

Quisiera bañarme en tus costas,
arroparme en tus tierras
y yacer en tus mares
Sepultarme bajo tus ojos
ver las rocas cerrarme el paso del sol

Dejarme llevar por la corriente

Sentir el agua recorriendo todos los resquicios de mi cuerpo
de mi piel
dejar la ropa en la orilla
toda la ropa
todos los prejuicios

No hay sed en esta cueva
no hay hambre
No hay nada más que tú y yo

Asusta encontrarse con la realidad.

jueves, 8 de marzo de 2012

ILII

Un enlace al mundo exterior
un fino cable de seda
un hilo de Ariadna que me devuelva a él.

Estiraré el cordel, sin saber muy bien si quiero volver.

El destino dirá qué hacer.

ILI

Una línea recta, un punto de fuga,
desde él puedo verte nítida,
bien contorneada.

Una figura tan hermosa no debería residir sólo en un cuadro.
Te invito a salir, a que conozcas mi mundo.
Pero tú no quieres,
te parece más interesante el tuyo.

Sin monedas para cruzar

Encarnizada la lucha que,
después de tanto tiempo evitando,
empezamos hace siglos.
Ya no recuerdo nuestros motivos,
¿los recuerdas tú?

¿Por que seguimos peleando?
¿Nunca acabarán los cañones,
las metrallas, las heridas?

Tengo todo un hospital lleno de cuerpos
cuerpos que sangran ideales,
que mencionan costras y amputaciones.
La morgue huele a putrefacción,
como un señal de lo que les espera a los que allí aguardan.

La laguna nos llevará,
¿a donde nos llevará?

Me quedé sin ninguna moneda,
en esta estúpida guerra me las robaron.

El beso fictício

Un amago de beso, una ilusión,
la alegoría de un contacto.
Un simple retroceso,
algo que nunca ocurrió,
que no tuvo lugar más que en un sueño.

Eros que la toma,
Psique que le acepta, que le enmarca con sus brazos.
Como en una jaula de la que no pueda escapar
no una jaula opresiva;
una jaula de libertad
quizás la única de tal características que exista.

Se sienten bien en ese momento,
parece que el mármol ya no es tan frío.

Se miran, y la mirada es tan dulce como la noche
como el manto estrellado que cubrirá su beso
Ese beso que todos esperan ver
del que las estatuas en su quietud y calma nos privan

Muchas veces es más bello el amago de un beso que el mismo beso.

Pensamiento II Amor fraternal

Yo te quiero, muchas veces más que a mi misma,
más que a nada que tenga o que desee.

Yo te quiero, y nunca me avergonzaría decirlo,
en ninguna ocasión,
bajo ningún concepto.

Yo te quiero,
y porque te quiero tengo que decirte
que no me olvido
que sé que te hago falta.

Quizás del mismo modo que tú me haces falta a mí.

IV

Son solo notas en mi interior
post its
amarillos,
a lápiz,
fácilmente olbidables.

Experiencias que quiero recordar
aunque seguramente mañana ya no estaran.

La cola de los post its nunca pega cuando realmente los necesitas

Bebía para no pensar

Alchol en mis venas,
corriendo por ellas,
quizás obstruyéndolas,
quien sabe.

Alchol por mis venas,
el cigarro colgando de mis labios,
una leve sonrisa.

Me acerco de nuevo el vaso,
brindaré esta vez por ti de nuevo,
se me acabaron los nombres por los que brindar.

Que viva el viento, y bebía,
que viva el mar, y bebía,
que viva todo, y bebía,
que viva yo, y bebía,
que yo viva, y ya no bebía.

Pensaba, con el cigarro en la boca,
calando, respirando azufre,
sintiendome como en todos sitios menos en casa.

Entonces me dio todo vueltas
o quizás las vueltas las di yo.
En el suelo parecía estar mejor,
el golpe casi no me dolió,
me dolieron más los pensamientos.

Que extraña cosa,
yo que bebía para no pensar.

XXXIX

No debería estar escribiendo esto
no debería quitarme este peso
Sería conveniente que lo cargara más conmigo
años, incluso, hasta que formara parte de mi cuerpo.

Debería tatuarme eso,
debería plasmarlo en mi piel,
o tarde o temprano,
desde mi interior,
se marcaran letras y palabras
en mi piel con sangre,
recordandome que debí aguantar.
Tan solo un poco más.

XXXVIII

Creo que está claro,
no hay nada más que decir.
Creo que todas las palabras perdieron el sentido.

Simples sustantivos sin significado,
sin voz ni voto,
sin cumplir la función para la que se crearon.

Como si oyera llover.

O quizás no.

La lluvia me cuenta muchas más cosas de las que te oigo a ti.

Mi piltrafilla

Pequeña, una piltrafilla,
se le caen los pantalones del pijama
la goma que debería sujetarlos a sus caderas no encuentra soporte ninguno.

Tiene los ojos verdes,
solía recordarlos grandes,
pero ahora resaltan mucho más en el pequeño rostro
Se ven enormes, claros;

Aún así parece que esten dolidos,
unos ojos abatidos,
que singularidad.

Su cuerpo se ha reducido a hueso,
hueso fràgil, hueso terco,
un leve toque y lo quiebro
temo soplar y verle huyendo.

A veces tengo miedo de que no coma,
miedo de que el cuerpo se vuelva más pequeño.

A veces creo que es culpa mía,
a pesar de mis intentos.

Muchas noches no duermo,
imaginando qué es lo que debería hacer,
intentando averiguar en la noche
cualquier desvelo que indique qué ocurre
qué necesita
qué debo buscar y entregarle

Me quedo sin recursos,
poco a poco creo que me agoto.

Pero me invento las fuerzas,
me las invento,
las saco de donde no hay nada,
de donde todo está muerto.

Parece que me levanto sola,
que paro la alarma,
que me pregunto si estará bien,
si habrá dormido bien
si sus ojos grandes verdes seguirán abatidos.

XXXVII

El aliento vale más que el propio viento

XXXVI

Un nuevo miembro de mi elenco,
se llama como el mar,
como las montañas.

Le he aceptado por pena,
no más de la que me doy a mi misma,
la suficiente.

Le digo "Ven, siéntate"
y se sienta a mi lado,
muy callado, esperando.

No sé qué espera pero esperamos juntos
no hablamos, ni nos miramos.

Un simple silencio a veces es mejor que cien palabras.

Otras veces cien palabres hieren menos que un silencio.

XXXV

Cuerpo primero
se acerca
disparo

Cuerpo segundo
se acerca
disparo

Cuerpo tercero
casi cae
le recogen
le ponen en pie el tiempo suficiente para que dispare
Cae de nuevo

Cuerpo cuarto
se acerca
disparo

XXXIV

Rayo de luz expirante
moribundo
casi extinguido

Lamento primero
seguido un llanto

La luz sigue ahí
etérea
infinita

Esperando

Cupido I

Directo al pecho
como un flechazo
como un disparo
certero ciego

Vendados tus ojos
temo que has acertado

XXXIII

Ya no quedan tierras buenas
ya no quedan gentes sabias
se extinguieron los genios
no queda más que lavia

XXXII

Ya no hay días sin lamentos
suspiros desde el tiempo

Un saludo del recuerdo
un te amo del pasado

XXXI

Una esfera perfecta
circular, cruvilínea

Directa al firmamento
en movimiento
sin fin

XXX

Más rápido,
mucho más rápido

El ojo humano que no puede ver

XXIX

Una larga hilera de personas
no llevan más pertenencias que algunas gorras
algunas bufandas
pocas

Se frotan las manos porque hace frío
hace mucho que estan fuera
nadie abre
nadie espera

miércoles, 7 de marzo de 2012

XXVIII

Decisiones, decisiones
y ni si quiera pude escoger mi nombre

Me hubiera llamado Nombre, para joder

XXVII

Vomitar recuerdos en una silla
una larga silla
un sillon

Mullido
negro
impersonal

Oir el garbatear de un bolígrafo
negro también
oscuro

Seguir hablando
sobre todo
sobre nada

XXVI

Singularidad, el mayor de los dones (¿o las maldiciones?)

XXV

Rendirse es venderse

XXIV

Blanco sobre negro no es lo mismo que negro sobre blanco

XXIII

Salidas tapiadas
arreglate como puedas

XXVI

Carne sin esqueleto al que adherirse
simples músculos inarticulados
venas sin sangre, liliáceas,
oscuras, resecas

Un muñón donde hubo un brazo
heridas de guerras inhistoriadas
cronológicos atemporales
tormentas de lluvia seca

Viento que arrancaría mi piel
si tuviera piel, si tuviera cuerpo

Del abismo tan solo a un paso,
nada certero, demasiado adusto
poco peligroso

XXVI

Decorado está el infierno con tus palabras
tatuadas en los demonios
quemadas en las pieles de los infieles

Tus palabras sucias
también fueron algo

La oscuridad rebela tus fotografías
una mente perversa
solo congela rostros borrosos
ninguna imagen nítida interesa
rey del caos
tirano del orden

XXV

La maleta en medio del andén
las botas en la arena de la playa
un puño de hierro en el alma
y un sueño de niñez

Siete u ocho paradas
con el mar a mi espalda

No queda mucho

XXIV

Mirlos vuelan en tu busca,
ansiada libertad,
muda esperanza

XXIII

Huele a azufre más allá del humo
huele a carne quemada

Cosidas a mis ojos vendas ensangrentadas
sordos mis oídos, ciegos mis ojos

Creo que algo tiembla en las brasas
corazones, palpitantes

Sangre en el banquete del diablo

XXII

Observando espera actuar
hormigas que trabajan
unas detrás de otras
Se chafan contra el asfalto
su cuerpo negro reluce
pasteado, pisoteado
reducido a un muñón

Hombres, os saludo

XXI

Un tros de cera fos
una estança en la penombra
un home amb els ulls closos

Algú que l'observa el crida
ni tan sols arriba a pertorbar-lo
enganyen les parpelles tancades
Ell és despert

Recorda la cera, fonent-se
es pregunta en quin moment
deixà de ser cera
sembla que en cap

I ell, que ho pensa,
sense saber,
descobreix, aleshores,
la seva propia existència

martes, 6 de marzo de 2012

Dwain

Oh, Dwain,
¿ese es tu nombre no?
Dwain

Te queda bien
armoniza con tu rostro
con tu voz
o no-voz

Abuela, osa,
anda que no te hemos llamado cosas

Vaca, pegi porc peca,
no veas...

Bonifaci,
eso también te pega

Dwain
Nescafain

Sha tu sabe

XX

La cocacola antes era verde,
yo creo que estaba hecha de moco

XIX

(19)

Cumples años,
borjita,
te hago un poemita.

Me llamas ursu por una monja rara
una monja que le gusta el temps
que reza con un turururúturururú
que dice: ualaa
y que te escucha cuando cantas Camarón

Que mala, la ursu,
que te hace un poema
cuando ni te ha dado dos besos

La ursu dandole a la pantalla y se cree guay
dice: ¿Si, no?
y se va como una tonta al ordenador

Este es EL FIN, borji

¡Feliz cumple años! :)

¿Se nota que me aburría?

XVIII

Tacones que se consideran armas blancas

XVII

Tu risa me desconcierta
no rías, que me pierdo

Corrientes de carcajadas
recuerdos de cuando reías conmigo
de cuando estabas conmigo

No pienso en nada más
tu risa en mi mente
en mi corazón

Tu tacto en la punta de mis dedos
debajo mis uñas
haciéndome cosquillas

Un beso ciego
risas entre las paredes de una biblioteca
libros que ocultan nuestras miradas
que se comen nuestras palabras

No rías,
que recuerdo que nos queríamos

Lo que es mío

Mis personajes parecen no conocerme
Parece que yo no conozco mis personajes

Si han salido de mi pluma
¿por qué no puedo conocerlos yo mejor que nadie?

Me siguen sorprendiendo, aún,
mis personajes.

Mis personajes,
míos,
¿de quién sino?

Pandora,
¿Por qué eres mi sombra?
Un espejismo con mi rostro
con mis movimientos
con algun que otro de mis pensamientos.
Parece que me los robas,
que me los quitas y los haces tuyos.

¿Por qué parece que Gabriel nunca podrá ser real?
¿Se parece a alguien que haya visto?
Es tan cabezota,
tan seguro y a la vez tan impotente.

Dante no sabe bien qué hacer,
¿qué hago yo con él?
Es confusa la confusión
Y el amor, también.

¿Un corazón partido puede aún palpitar?
¿Puede Horatio dejar de pintar?
¿Puede el retrato terminar?
Sin escrúpulos
sin miramientos
una línia
una sombra
color aquí
y un poco más de luz allá

Listo

Infalible

La mejor arma junto con la palabra
Una imagen

Un retrato
un rostro virgen
un gesto extraño
una sonrisa sibilina
misteriosa

Demasiadas cosas por entender,
por construir

Añoro ese mundo,
esa fuerza que me arrastra a Florencia
a sus calles
a sus rincones oscuros
a su arte visible y escondido
a su perfume

Quiero volver
quiero rescatar El retrato de Pandora
quiero quemarlo y hacerlo resurgir
como el fénix de las cenizas
como un nuevo sentimiento olvidado

Mis personajes
mis historias
mías,
mío
sólo mío

XVI- Renace, Renacimiento

Esta es especial
esta va por el Renacimiento

Me encanta tu nombre
como suenan tus vocales
tus consonantes
las letras que no se pronuncian
las palabras
las obras de arte

Adoro que alguien sueñe con volar
algunos aún lo hacemos

Soñaría con visitaros,
si no vivierais tan lejos,
si no fuera hace tanto tiempo

Que vuelvan esos tiempos
que vuelva esa preocupación
ese antropocentrismo

Que vuelva el humanismo

Renace, Renacimiento

XV

Tu rostro en mis manos
Tus manos en mi rostro

Una carícia

XIV

Caminar lejos del mar es no respirar brisa

He who laugh last laughs best

Nadie sabe que fui yo
nadie lo sabe
si tú lo supieras...

Nadie me vio, o eso creo,
o eso espero

Te tendí una trampa,
maldito virus,
maldita estafa.

Siempre te cuelas en mi casa,
pero de hoy no te escapas,
con la escusa del butano,
del jardinero,
esto esta lleno de extraños.

¿Qué tengo que abrir la puerta?
¿Tú has visto estos pelos?

No se puede estar tranquila,
no se puede

Pues ahora no abro,
y encima te miraré desde la ventana.

Hola butano,
hola jardinero.

Que no,
que no abro.

C'est la vie

C'est la vie c'est la vie
un dia te vi
tururu tururu

C'est la vie c'est la vie
no te volví a ver jamás

Pero un recuerdo que canta
al ritmo de esta suave canción
Un beso que baila
entre los pliegues de mis labios

Es todo cuanto tengo
todo cuanto logro recordar

C'est la vie c'est la vie

Sueños

No me gusta hablar de los sueños. Son raros. Son como cortos, minipelículas en movimiento, a veces sin sonido, otras veces con demasiado alboroto. No me gustan los sueños, son demasiado ideales. Puedes hacer tantas cosas, pueden suceder tantas cosas, que luego al despertar encuentro el mundo pobre. No me gustan los sueños, son como termitas en la madera de la vida. Cada mordisco es una pizca de tiempo robada por falsas vidas, clones nuestros, subconscientes. No me gusta evadirme de mi cuerpo, me gustaría estar enjaulado.

Me encantan los sueños. Son pequeñas lagunas mentales, pequeños paraísos, trípticos de las delicias. Me gustan los sueños, son pura imaginación. Me gustan los sueños, sobre todo cuando no puedo controlarlos. Me encanta sentir que no tengo el control de mi misma, que estoy haciendo algo que no haría. Como no es real no pasa nada. Me encanta la sensación al despertar. Me encanta no recordar nada, como si me hubiera embriagado de otra realidad. Me gusta esperar más. Me gusta irme a dormir con nuevas esperanzas.

XIII

Escribir es como cagar;
todo va fuera

XII

Las manos inertes
fríos los dedos
los huesos grietos
desnudo el cuerpo

Miradas envenenadas

El entierro es breve,
como lo fue la vida

XI

Odio el frío
es como un pinchazo
como una corriente inmersa en la piel

Gélida
azul, blanca, incolora
fría
helada

Las manos se me agrietan,
igual que los pensamientos

Cuando hace frío no puedo pensar

Me encantaría invernar

lunes, 5 de marzo de 2012

IX

Voleré a escapar de lo que tú llamas oligopolio
no me interesa tu dinero
me limpiaría el culo con él.

Es sólo papel,
papel que intenta valer algo.

Elevemos a la calidad de papel
a lo que ya lo fue.

VIII

No mientas, mentiroso,
que mintiendo ridiculizas tu condición.

O miente y confírmala.

VII

Poema VII
un número más
VII como los pecados
como el número de la buena suerte,
como el tema de castellano que estudiaremos este trimestre

que triste
que penoso
hacer un poema de un estudioso
de un libro
de un examen
mientras debería estar estudiando

VI

Roto el deseo de un nuevo amigo
los amigos no existen
este era inventado
¿para qué quiero otro?


Dime, amigo, el que se va por aquella senda,
¿volverás?
¿O quizás el camino será demasiado angosto una vez dejado atrás?

V

Lamiendo la sal del mar en tus labios
parece que no pasan las horas en esta playa.
La arena se moldea a nuestros cuerpos.
La forma seguirá aquí mañana.

Así que no nos vayamos.

Cadáver azul

Sin sangre de reyes,
oh cuerpo vacío,
transparente coraza
de sólido material.

Tu azul líquido
mancha estas páginas
tu último aliento aún está escrito.

Tus últimos deseos fueron en relidad míos
éste poema podrían haber escrito
si yo lo hubiera así querido.

Pero era demasiado tarde.

La mesa está manchada de tu sangre.

Muerte de un bolígrafo.

IV

Oda a mi cabello

Mi cabello me han cortado,
pobre cadáver peludo descuartizado
en el suelo de la peluquería

Pober raíces ansiosas de nuevas longitudes
que alcanzar, abriendo las puntas de los cabellos,
queriendo tocar el suelo,
lentamente.

Sesenta euros gastados para que me corten el pelo
y luego pensar que venden mi pelo para hacer pelucas
¿Pelucas hacen? Qué asco.

Mi cabello era bonito,
creo que aún lo es

Mi aburrimiento no tiene límites
imagínate
le estoy haciendo una puta oda a mi cabello

Pero tú la estas leyendo.

III

Lástima, que lástima
casi lo tenias
pero el amor es así
efímero
finito

vuela lejos como un pájaro
cuando casi puedes tocarlo

II

Cantar es más divertido que bailar
no se puede bailar cantando
¿No se puede soñar viviendo?
¿O comer bebiendo?
¿O hablar durmiendo?

¿Se puede?

I

De un gran sentimiento, verdes son las emociones
de un beso deseado, rojas.

¿Por qué azules son esas las mías,
si creo que tú las evocas?

lunes, 27 de febrero de 2012

Carne de cañón

Carne de cañón
Artillería ligera
Munición de tiranos
Batalla insincera

Mentiras, recaídas
Y sueños rotos

Vicios, chacras,
epidemia de esperanza

* * *

Piel de mármol

Piel de mármol
Fría superficie y cuerpo
Fría alma
Fríos sentimientos

Piel de mármol

Estatua inerte
Cuerpo de piedra blanca
De blanco oro

Piel de mármol impenetrable
Armas son
Tu coraza
Tu mazmorra
Tu guarida

Guardate de tu piel
Desnúdate
Quedate tal como eres
Desmenúzate
Grita sin cuerdas vocales
Sin rigidez
Sin fría piel de mármol

* * *

Pensamiento I Odio

Odio
Odio hacia ti y hacia lo tuyo
Odio a la posesión
A la identificación
A la realidad

¿Es que algo de eso existe?
¿Qué es ser alguien?
¿Se puede no ser nadie?

Odio
A no saber
A querer más
A todo
A nada
* * *

Seguro, casi seguro

Palabras, ¿son sólo palabras?
Diminutas letras juntas
Sin peso
Sin argumento
Sin nada más que eso

Palabras
Mis palabras,
tus palabras,
Las de los demás

¿Por qué nos preocupan tanto?
Puede que no sea tan artificial
El lenguaje
Lo que me dices
Puede que al decir que me amas
Lo hagas
Pero seguirán siendo palabras

Seguro
Casi seguro

* * *

Creí tontamente en un mundo

Creí tontamente en un mundo,
Un mundo que creciera bajo mis pies
Sus raíces fuertes ancladas en el centro de la tierra
Un mundo por recorrer

Casi sentí que caminaba sobre él
Que me bañaba en sus aguas y me sumergía en su corteza

Menuda menudez
Estúpido pensamiento
Imposible sueño

* * *

Ambos dos caminan de las manos

Ambos dos caminan de las manos
Ni siquiera se miran,
Aunque saben que están ahí

El contacto es frío,
Casi ficticio
Una idea sería más consistente

Él tiene claro que no serán nada
Si alguna vez habían sido algo
Ella también piensa en eso
Pero tampoco dice nada

Siguen, caminan de la mano,
Como si caminaran solos
Como si no fuera mentira.

* * *

Me podrías llorar

Frío contacto sobre mi piel
Y yo siento que una vez fui algo
El cuerpo inerte a mis pies
Y yo creí que sentiría algo

Las manos colgando
Y una mueca extraña
Siniestros los ojos
Que no miran nada

Mis dedos cálidos recorren tu rostro
Y pienso que tu sonrisa era tan bella
Si se pudiera cambiar el destino
Si se pudiera volver atrás.

Sería yo el que estaría frío,
Tú el que me podría llorar.

* * *

Tiempo al tiempo

Tiempo al tiempo
¿dolor al dolor?
¿Es pena lo que siento
O quizás es rencor?

Nunca fui tan necia
Como cuando mentí
Te dije que te quería
Y no lo llegué a sentir

Y ahora,
Cuando nada parece ser
Tan claro como que lo hago
Mis palabras son mudas para ti

Rencor
Ansia de tiempos mejores

* * *

Meros, que son peces

Meras palabras son las ideas,
que vuelan en nuestra mente sin ser sólidas.
Meras ilusiones los sueños que creemos
no cumpliremos nunca.
Meros los pasos que nos llevaran tan lejos
o nos acercaran tan cerca.
Meros los momentos que desearás
repetir una y otra vez.
Meros, que son peces.
* * *

Verdes, creo que son verdes

No tengo, no, otra cosa mejor que hacer
ahora mismo me encantan tus ojos.
No puedo apartar la mirada,
si no, creo que me olvidaran.

Hay tantas cosas peligrosas,
puntiagudas, secretas y mudas.

Verdes, creo que son verdes,
tus ojos.

* * *

domingo, 29 de enero de 2012

¡Bienvenidos a todos!

Espero que el blog os guste, es un recogido de mis pensamientos, poemas y textos, así como información de mis novelas y mis aficiones. Un poco de todo.

¡Nos vemos!

Andrea